El abuelo duerme en una caja en la sala.
Mamá llora y se sube en la caja. «Ay, mi papaíto… ¡ay, Dios mío!», dice.
Ahora es más alta que todos en la sala.
Le enseño mis juguetes y mis dulces pero no deja de llorar…
Mis tías le piden que se baje, que se calme, que piense en sus hijos…
Mamá se altera, Mamá grita: «¡Llévame contigo!».
Abrazo a mi hermanita, los dos lloramos.
Mamá dice que se quiere morir.
Este micro-cuento fue inscrito para participar en la XVIII versión de #Santiagoen100Palabras 2019.
Deja un comentario